CAPÍTULO #10, HOY UNA DE “MACRO”

Llevamos mucho tiempo escuchando y leyendo en todos los medios de comunicación, noticias relativas con la política monetaria expansiva que se viene desarrollando, primero en los Estados Unidos y más “recientemente” en la zona euro.

Antes de nada y para aquellos que lo tengan olvidado, habría que definir a que llamamos política monetaria. De una forma más o menos académica, podríamos decir que, consiste en la acción consciente (aunque no lo tengo muy claro lo de la consciencia) de las autoridades monetarias (de una país, unión monetaria), o la inacción deliberada, para cambiar la cantidad, la disponibilidad o el coste del dinero, con el objeto de contribuir a lograr algunos de los objetivos básicos de la política económica. De esta forma tan rimbombante, lo único que se quiere decir es que se persigue el control de la cantidad de dinero en circulación de una economía.

Hasta aquí estarían de acuerdo las dos corrientes del pensamiento económico imperantes, la keynesia y la monetarista, si bien cada una interpreta la política monetaria de diferente forma, de esta manera:

Los keynesianos, actuarán alterando los tipos de interés porque piensan que, repercutirá sobre la inversión (si se baja el tipo de interés, el coste de endeudarse de las empresas será menor y se embarcarán en nuevos horizontes, aumentando la inversión), y en consecuencia, también sobre la producción y consiguientemente sobre el empleo.

Los monetaristas sin embargo, distinguen entre los efectos de la variación del dinero a corto y largo plazo. Sostienen que, a largo plazo,el dinero tiene un efecto difuso, mientras que en el corto plazo puede producir importantes efectos reales.

Si bien ambas posiciones observan que, al aumentar la cantidad de dinero los tipos reales de interés bajan, para los monetaristas y por lo que anteriormente hemos dicho, comprueban que los tipos suben incluso por encima de su nivel inicial, explicando esto por los efectos:

a) Efecto liquidez, al aumentar la oferta de dinero, disminuye el tipo de interés (por cambios en la composición de activos de los agentes económicos), de este efecto hablaremos más tarde, porque es el que afecta a los mercados (la especulación que tanto nos apasiona).

b) Efecto renta, al aumentar la oferta de dinero, disminuye el tipo de interés al principio por lo que aumenta la inversión, con el consiguiente aumento de la renta, con lo que aumenta la demanda de dinero y por último vuelve a subir el tipo de interés.

c) Efecto Fisher, al aumentar la oferta de dinero, se incrementan los precios reales que provoca un aumento del tipo de interés nominal.

Según los monetaristas, si el aumento de la oferta de dinero es continuado, el efecto renta y el Fisher pueden ser superiores al efecto liquidez.

Desde el lado keynesiano, el efecto liquidez es el único relevante, luego si se aumenta el tipo de interés se esta llevando una política monetaria contractiva y si se disminuye el tipo de interés, significa que la política monetaria es expansiva.

Pero dejémonos de tanto rollo académico y vayamos a lo que nos importa a los que queremos especular en los mercados.

Desde hace ya muchos años, salvo pequeñas subidas de tipos que posteriormente tuvieron que dar marcha atrás, la política monetaria USA viene siendo expansiva, Alan Greenspan, ya se encargó de aplicar políticas Keynesianas aumentando la oferta monetaria bajando los tipos de interés, esta misma política fue seguida por su sucesor Ben Bernarke y más tarde por Yellen (aunque ésta ya casi se ha quedado sin el cartucho de poder bajar los tipos de interés porque andan ya por los suelos).
Cuando parecía que ya se había acabado el recurso a la rebaja de los tipos de interés, so pena de imponer unos tipos negativos, han echado mano de la famosa ecuación que se estudia en economía, conocida como ecuación de Fisher (esta ecuación nos permite analizar la relación entre el dinero, los precios y la oferta monetaria).

La ecuación es muy sencilla y nos dice: M*V = P*Y, teniendo en cuenta que:

M (dinero disponible en la economía), V la velocidad de circulación de dinero (la doctrina no es pacífica en cuanto a lo que es V, pero podemos definirla como el numero de transacciones que es posible realizar durante un período determinado de tiempo), P el nivel de precios e Y (demanda agregada, los bienes y servicios intercambiados).

Como quiera que ya han estrujado tanto la ubre de la vaca (la bajada de tipos), ésta se ha quedado sin leche, y ahora por arte de “birli birloque”, se sacan un conejo de la chistera y emplean la famosa ecuación de Fisher, para intentar aumentar Y ( que ya hemos dicho lo que era), y lo hacen aumentando uno de los factores de la igualdad (lo que haría cualquier colegial de primaria), y así a través de aumentar la M, provocan el aumento de uno de los factores del otro lado de la ecuacion para que se mantenga la igualdad ( poco más o menos el milagro de los panes y los peces).

Todo esto que estamos relatando, viene a cuento porque hace unos días he estado viendo y escuchando un vídeo de José Luis Cava (esto último debiera parecer obvio, pero cuando se atiende a José Luis, hay que prestarle atención con los cinco sentidos, porque “nunca da puntada sin hilo”), en el que entre otras cuestiones habla de la oferta monetaria (el dinero en circulación, la M de la famosa fórmula, él en concreto se refiere a la oferta monetaria ajustada) y las consecuencias que su aumento provoca en los mercados (y que su efecto es balsámico para los mercados, pues provoca continuas subidas de éstos).

Llegados a este punto, es cuando procede que hablemos del efecto liquidez del que hemos hecho mención antes. Decíamos que por este efecto, al aumentar la oferta monetaria se producen decrementos en los tipos de interés (con la bajada de los tipos de los bonos de referencia), de modo que, el dinero de los bonistas migra hacia activos más rentables y ahí es donde José Luis ponía como ejemplo que, si los beneficios de las empresas del SP eran superiores al tipo del bono americano a 10 años (T-bond), la subida de las bolsas estaba asegurada.

Igualmente comentaba José Luis que, en las facultades de economía y escuelas de negocios no se estudiaba la oferta monetaria ajustada, y es cierto, de ello puedo dar buena prueba, pues en mis años de Facultad nunca vimos ese concepto, así como en los libros de economía tampoco se tiene en cuenta. Pero sigamos con José Luis, quien hacía referencia a la página de la Reserva Federal de San Luis para poder seguir a este agregado monetario.

Para hacernos una idea de lo que es la base monetaria ajustada, la podemos definir como la base monetaria menos los redescuentos y otros créditos de corto plazo concedidos por el Banco Central al sistema bancario, y que para muchos autores se trata de una variable exógena (es decir que dependen de variables externas al modelo) y concretamente consideran que está bajo el control de las autoridades monetarias. De ahí que José Luis la tenga muy en cuenta, y como buen especulador la tenga siempre presente en sus operativas.

Todo esto en realidad, a nosotros y a nuestra forma de operar en tan corto plazo de tiempo no nos tiene que preocupar mucho, nos gusta especular pero en el “supercortísimo” plazo ( en 1 y 5 minutos, eso no quiere decir que no llevemos nuestros recuentos de los índices en horario, diario e incluso semanales), pero entendemos que siempre es bueno conocer porque la bolsa USA se encuentra en máximos históricos, mientras la europea no acaba de levantar cabeza ( a parte de que existan otras razones de índole económico, polítcas, etc…). De la importancia de la política monetaria nos damos cuenta cada vez que “abren la boca”, Janet Yellen y su homólogo en europa Mario Draghi por las oscilaciones que provocan en los mercados, sus declaraciones posteriores a la reuniones con sus respectivos Consejos de la FED y BCE.

Adjuntamos gráfica en la que se compara la base monetaria ajustada con la evolución del SP 500, en el que se ve una perfecta correlación entre ambos.

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CAPÍTULO #09 LOS TIEMPOS EN LA FORMACIÓN DE PAUTAS CORRECTIVAS

Continuado con lo expuesto en el capítulo VIII, en el que hablábamos de la ” maldita cuatro”, hoy vamos a tratar un tema muy importante y que como todo lo que he aprendido, lo sé, porque Enrique Santos se ha encargado de enseñármelo. Me estoy refiriendo al tiempo que emplean las pautas correctivas en su formación.

Ya comentamos en el capítulo anterior, sobre la dificultad de saber cuando ha finalizado la onda 4 . Últimamente venimos aplicado una serie de criterios para poder adivinar (adivinar no es el verbo correcto, habría que emplear mejor el que se emplea en estadística que es “estimar”), cuando puede haber finalizado una fase correctiva (como es el caso de las cuartas ondas).

Tras un tramo al alza o a la baja, en el que se ha empleado un tiempo t, y dado por finalizado dicho tramo, el precio comienza una corrección. Esta corrección la podemos estimar en relación con el tiempo t, de este modo podemos obtener tres tiempos para la duración de la corrección:

a) t ( sería igual que el tiempo empleado en la subida o bajada).

b) t x 1,618.

c) t x 2,618.

Para el caso a), estaríamos ante el tiempo mínimo para una corrección.

En el supuesto b), nos encontraríamos con el tiempo más probable de duración de ésta.

Y en c), situaríamos el mayor de los tiempos, pero el menos probable.

Así que, el tiempo estimado para la corrección de un segmento al alza o a la baja, lo podríamos situar en el intervalo comprendido entre el mínimo tiempo t (empleado en la formación del segmento), y el tiempo máximo t x 2,618 (pasado este tiempo, la probabilidad de que vuelva la tendencia anterior a la corrección es muy baja) y como más probable tendremos t x 1,618 que estará dentro de ese intervalo.

Pero si importante es  conocer la estimación de tiempos, más importante aún, es conectar los tiempos con los objetivos del precio. De este modo intentaremos calcular éstos teniendo en cuenta los primeros.

No sé si he logrado explicarme. Lo que intento deciros es que teniendo en cuenta la pauta de corrección (únicamente nos fijaremos en planas y zigzag, por ser las que operativamente mejores resultados nos ofrecen), podremos hacer previsiones de proyecciones del precio, teniendo en cuenta el tiempo del que dispone la pauta.

Esto que contado así pudiera parecer mera teoría, es perfectamente visible en innumerables ocasiones. Así vemos como a veces, se producen cortes de líneas 2-4 de la onda c de una plana o zigzag, dentro de las zonas en las que por tiempo podemos dar buenos estos cortes. En otras ocasiones sin embargo vemos que los cortes se producen con mucha antelación, por lo que no damos mucha validez a los mismos, poniéndonos en aviso de que igual esa 4 que damos por buena, hay que moverla de sitio.

CAPITULO #08 LA MALDITA CUATRO, Y LAS PAUTAS CORRECTIVAS

Todos los que nos dedicamos al trading y seguimos la onda de Elliott, sabemos lo que significan las ondas cuatro y sus consecuencias en las operativas.¿ Cuántas ondas cuatro nos han mermado nuestras cuentas y nuestra estima? Por la teoría sabemos que una onda 4, es una onda correctiva de estructura más o menos compleja y que, se mueve en  el sentido contrario de la tendencia.

El primer problema que nos vamos a encontrar con las ondas 4 es saber cuándo se han terminado. Ese siempre será nuestro eterno dilema. Nunca vamos a estar del todo seguros de su finalización,  y deberemos operar siempre con un grado de incertidumbre (cuántas veces nos ha tocado mover la cuatro de un mínimo o máximo relativo a otro). Como limitación más importante y que en ningún caso se podrá soslayar, es el solape con la onda 2 (el punto máximo o mínimo de la onda 1). Ya hemos comentado en anteriores capítulos que si se produce esta circunstancia deberemos proceder a un nuevo recuento.

Pero que se produzca el solape, no será el peor de nuestros escenarios, pues en este caso empezaríamos un nuevo recuento. Los auténticos problemas se nos van a presentar cuando la onda 4 haya corregido lo que podemos considerar como una corrección “normal”, es decir cuando su corrección se encuentre entre el 50% y 61,8, y queramos posicionarnos a favor de la tendencia de la onda. Este es el escenario más complicado para el trader, se nos ha escapado la 3 y queremos incorporarnos a la tendencia para al menos obtener parte de la 5 onda que presumimos que falta, pero que para nuestra desgracia el precio se empieza a mover en contra de la tendencia y en contra de nuestros interese, y por consiguiente de nuestra cuenta (si operamos únicamente con terminales, nunca no vamos a encontrar en esta situación).

Ya hemos dicho que la onda 4 es una onda de corrección y por tanto para podernos subir al carro de la tendencia debemos buscar las pautas que nos indican la continuación de la tendencia.

¿Cuáles son esas pautas?, las pautas que emplearemos para incorporarnos a la tendencia serán:

– Pautas planas.
– Zigzag
– Triángulos.
Por nuestra experiencia podemos adelantar que las mejores de las tres para operar, van a ser las pautas planas, ya que los triángulos y los zigzag presentarán más peligros para nuestras posiciones, pero esto ya lo explicaremos poco a poco.

Pautas Planas: Como hemos dicho, dentro de las pautas correctivas son lo mejor de lo mejor, es relativamente fácil su identificación y en cuanto a operativas las podríamos asimilar en importancia a las terminales. Las pautas planas, en lo sucesivo planas, son pautas de continuación de la tendencia. La mayoría de las veces aparecen en las ondas 4, si bien y en menor medida también se darán en las 2 (ya sabemos que ambas son correctivas, recordemos igualmente la regla de la alternancia entre las ondas 2 y 4 que, establece que éstas deben ser diferentes, si la 2 es corta, la 4 será más compleja y viceversa).

La importancia de las planas, viene dada por su consideración como pautas de continuación de la tendencia, ya que una vez concluida la plana, aparecerá la tendencia previa a la corrección.

La estructura de la plana será del tipo a, b, c, presentando las ondas a y b, estructura correctiva y c impulsiva, si bien para considerarla como plana, el retroceso de b sobre a, tiene que ser como mínimo el 61,8 % . La onda a irá en contra de la tendencia y b a favor de la misma. La onda b, nos va a indicar la fuerza de la tendencia, considerándose como débil si el retroceso es inferior al 80%, normal entre 80% y 100% y fuerte superior al 100%.

Del mismo modo, del recorrido de b se puede inferir el de c, así, si b no supera el 100% de a, la c va a ser mayor que la b, y si la b llega al 100% de a , la c va a ser menor que b.

Las figuras que nos mostrarán el agotamiento de la corrección y la continuación de la tendencia son:

1.- Corte de la línea 2-4, en la c. Debemos vigilar los cortes de esta línea, pues nos pueden estar indicado el agotamiento de la corrección y que el precio puede volver a la tendencia anterior (ya sabemos que en las c de las 4 se pueden presentar pautas terminales). Este corte suele ser brusco, ya que se produce la cancelación de posiciones cortas o largas.

2.- Corte de la Línea OB, éste nos confirmará la señal que ya se ha producido con el corte previo de la línea 2-4. Por experiencia podemos afirmar que, generalmente el corte de la línea OB no es tan explosivo como el de la línea 2-4. Habitualmente solemos buscar pautas terminales en las c que, nos permitan posicionarnos a favor de la tendencia e intentar hacer caja en los objetivos que ya hemos descrito para las terminales.

Zigzag: Al igual que la plana, está compuesta por tres ondas a, b y c, pero a diferencia de la plana en la que únicamente la c era una pauta de impulso, el zz también la onda a es impulsiva. Es decir que un zz es una pauta correctiva, en la que dos ondas de impulso se encuentran unidas por una correctiva, en la que ésta (la b), no retrocederá más del 61,8 de a.

Visualmente nos llamarán la atención del zz, lo siguiente: por una parte después de que se forma la 5, veremos que viene una corrección con estructura de impulsiva (a), una onda (b) corta y una (c )con estructura impulsiva (Enrique Santos, siempre que nos explicaba los zz, y para que nos hiciésemos una idea visual, decía que estos son una onda impulsiva a la que se le han cortado las ondas 4 y 5 ).

En cuanto a las figuras que nos mostraran el agotamiento de la corrección y continuación de la tendencia, son las misma que en las planas, por lo que no vamos a hacer ningún comentario más.

Triángulos: Algunos autores los incluyen entre la correcciones complejas. Hay que tener en cuenta que, se producen en movimiento laterales, en lo que se acompañan de un volumen y volatilidad bajas, que reflejan un equilibrio entre oferta y demanda.

Se compone de cinco ondas A, B, C, D, E, subdividas en tres ondas cada una, de modo que, fluyen  entre una línea que pone en contacto los puntos finales de las ondas A y C, y otra línea que pone en contacto los puntos finales de la ondas B y D. Si los límites son convergentes, aunque no haya intersección hasta que la pauta se hay completado, se trata de un triángulo contracto y si divergen, es un triángulo expansivo.

Las ondas del triángulo  pueden formar cualquier pauta correctiva a excepción de un triángulo.

En resumen las características de los triángulos son:

  • Se componen de 5 ondas (A, B, C, D y E) y no de tres como el resto de pautas correctivas.
  • Las ondas en la dirección de la corrección no se desarrollan en 5 ondas, sino que todas se forman en 3 movimientos.

En los triángulos contractos, cada una de las ondas que lo componen retrocederán al menos un 50% de la onda precedente, de forma que la onda D es más pequeña que la onda C y la onda E es más pequeña que la D.

Por el contrario en los expansivos la onda A o la B, deben suponer la menor variación de precio de todas las ondas que lo componen, a excepción de la A, cada onda debe ser al menos el 50 % de la onda inmediatamente posterior. Se suele cumplir una relación del 161,8% de la onda E sobre la C, de la onda C respecto de la A, o de la D respecto de la onda B.

El objetivo esencial de una onda correctiva ( plana, zigzag o triángulo), es contrarrestar los exceso de la onda de impulso previa del mismo grado. Sien embargo, a veces la onda plana o el zigzag son insuficientes para llevar a cabo esa función, por lo que los mercados combinan dos o más pautas correctivas para extender la corrección ( de ahí que las ondas 4 se alarguen “ab infinitum”.

Adjuntamos la gráfica del futuro del dax ( en 5 minutos), en el que se puede ver que, desde la onda impulsiva ( alcista) del 30 de septiembre del presente año, un triángulo expansivo, formando por 2 ondas correctivas ( una plana y un zz), unidas por una onda impulsiva.

Si alguien me preguntase hacia dónde romperá el precio, le contestaría que, solo el tiempo nos lo aclarará.

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CAPÍTULO #07 RECORDANDO LAS SIETE REGLAS ESENCIALES

Con los seis capítulos que hemos visto, podríamos dar por finalizada la doctrina que nosotros consideramos indispensable para poder operar con pautas terminales. Nuestro sistema se basa en tres patas las cuales ya han sido tratadas, teoría de Elliott, indicadores técnicos e indicadores de sentimiento.

Cuando iniciamos este proyecto, pensábamos en dirigir el mismo hacia personas que en sus operativas diarias trabajasen con Elliott, pero hemos podido comprobar con sorpresa que, son muchos para los que Elliott es un auténtico desconocido. Atendiendo esas peticiones vamos a continuar con una serie de capítulos que versarán sobre la teoría de Elliott, comenzando por lo fundamental y que son como reza el título, las siete reglas esenciales de Elliott..

Para que la teoría de Elliott considere una pauta como de impulso, se deben cumplir las siguientes siete reglas:

1.- La pauta ha de estar formado por cinco ondas.

2.- De esas cinco ondas, tres se deberán mover en la misma dirección que la pauta y los otras dos en sentido contrario. Esto es, las ondas 1,3 y 5 (las impares), tendrán estructura impulsiva y se moverán en la misma dirección. Las ondas 2 y 4 (pares), tendrán estructura correctiva y, se moverán en sentido contrario a la tendencia.

3.- La segunda onda nunca podrá retroceder el 100% del recorrido de la primera. Si esto ocurriese se deberá proceder a un nuevo recuento.

4.- La tercera onda tiene que ser más larga que la segunda. El modelo que generalmente se presenta, es el de tercera extendida (X3), si bien también podemos encontrar que la quinta sea la extendida(X5). Esta última opción puede presentarse en mercados con una marcada tendencia, mercados en “estado de euforia” o en “situaciones de pánico”.

5.-La cuarta onda no podrá corregir el 100% de la tercera.

6.-El recorrido en precio de la quinta onda ha de ser como mínimo el 38,2% del de la cuarta.

7.-La tercera onda no podrá ser nunca la más corta de la tres onda de impulso (1,3,5). Esta regla ya la habíamos visto cuando comentábamos que la extendida es la X1.

A pesar de que la teoría considera a las siete reglas como esenciales, por nuestra experiencia hemos confirmado que será condición indispensable que se cumplan: la 1, 2, 3,5 y 7, para el resto de reglas (4,6) podremos ser menos exigentes en cuanto a su cumplimiento (recordemos que no estamos ante una ciencia).

Hay otro grupo de reglas que, si bien no son esenciales, suelen presentarse y que hay que tener en cuenta cuando hacemos nuestros recuentos y estas son:

A) Regla del solape, que consiste en que la 4 onda no puede en ningún momento entrar dentro de la franja de precio definida por la 2. Ya habíamos visto como únicamente en las terminales se permite el solape que, además es una característica de éstas, que se produce al ser la extendida la X1 y la 3 muy corta, con lo que la 4 entra dentro del recorrido en precio de la 2.

B) Regla de la extensión, que podemos resumir en que de las tres ondas de impulso, una de ellas debe ser más larga que las otras dos. En realidad y siguiendo nuestro modelo, por lo general la extendida será la X3 en la mayoría de los casos. Caso especial será que la extendida sea la X5 que ya hemos comentado. Y el caso que más nos gusta que es el de X1, porque estaremos siempre ante una posible terminal.
Lo más importante a la hora de distinguir a la onda extendida del resto es que:
– La diferencia en longitud entre la onda extendida y las otras dos debe poder ser observada a simple vista. Siempre que trabajemos con una gráfica, nos fijaremos en las ondas que se distingan de las demás, porque esa seguramente sea la extendida que, nos hará que sea más fácil el recuento de ondas.
– Existe una relación entre la onda extendida y la siguiente, estableciéndose que la extendida será el 161,8% de la siguiente en tamaño. Son muchas las ocasiones en que cuando nos encontramos numerando las ondas y midiendo las relaciones de Fibonacci entre las mismas, nos sorprende la exactitud con la que se relacionan. En otro capítulo veremos las proyecciones entre las diferentes ondas y, la utilidad práctica para hacer estimaciones en el precio fundamentalmente con la quinta onda.

C) Regla de la igualdad entre las ondas que no se extienden. En una pauta de impulso, éstas tenderán a relacionarse por el 100% en el precio y tiempo empleado en su formación, o bien tienden a relacionarse por un proporción del 61,8%.

D) Regla de la alternancia. Esta regla afecta a las ondas correctivas de las de impulso, es decir a las ondas dos y cuatro. Su enunciado lo podríamos resumir en que las ondas dos y cuatro, han de ser diferentes, bien en su estructura o en el tiempo de su formación. Generalmente las ondas 2, serán más rápidas en su formación que las 4. Las ondas 4 en un tanto por ciento muy elevado, estarán formadas por pautas más complejas y emplearán mucho más tiempo en su formación que las 2. En cuanto a las ondas 4, indicar que merecen un capítulo para ellas solas y que el próximo lo dedicaremos a las que de forma “cariñosa“ las llamamos, “la maldita cuatro”.

CAPITULO #06 LOS MERCADOS TAMBIÉN TIENEN SENTIMIENTOS

Bajo este rimbombante título, los que consideramos a los mercados como seres vivos con vida propia, os vamos a mostrar como éstos también tienen sentimientos, y que   serán de gran utilidad conocerlos porque nos harán mucho más fácil nuestras operativas.

Es difícil resumir en un capítulo los indicadores de sentimiento de los mercados debido a que son muchos, si bien por nuestra experiencia hemos elegido los que a nuestro criterio nos parecen los más importantes y que mejores pistas nos dan para poder operar en los mercados.

 

1.- El primero que vamos a ver es el ratio PUT/CALL. Este indicador es el cociente entre el número de opciones put y el número de opciones call que se negocian de un valor o un determinado índice bursátil. Si alguien no sabe o no recuerda lo que es una opción, decir únicamente que son productos derivados, en los que el comprador de la opción adquiere el derecho a comprar (call) o vender (put) un activo a un precio determinado y por lo que paga una prima determinada.

Para poder obtener los datos concretos de este ratio lo haremos en la página oficial de CBOE ( Chicago Board Option Exchange) que es el mayor mercado de opciones de USA. Para ello nos deberemos fijar en el volumen total (Total Exchange Volume and PUT/CALL ratios) que agrega el volumen de opciones sobre acciones y el volumen de opciones sobre índices bursátiles. Para que nos perdáis el tiempo deciros que el enlace es el siguiente http://www.cboe.com/data/putCallRatio.aspx, en el que se podrá obtener un histórico amplio agregado (índices y acciones) o desagregado.

La interpretación que el mercado hace este indice es la siguiente: para los mercados éste es un indicador de marcado contrario o contrarian, es decir que busca extremos de mercado, donde la posición o el sentimiento del mercado en un determinado activo se encuentra masificada (crowded) en un sentido, por lo que solo cabe ir en sentido contrario.

Si la tendencia es alcista, el volumen de opciones calls crece y el de puts retrocede. Cuando el ratio alcanza niveles muy bajos hay que entender que, el mercado esta muy posicionado a favor de mayores alzas, es en esos momentos en los que el mercado se encuentra vulnerable, pudiéndose formar un techo  a poco que las órdenes de venta se activen y provoquen cierres de largos. Lo mismo podríamos decir para mercados bajistas pero a la inversa. Para nuestra operativa con terminales, estas situaciones del mercado son muy provechosas, porque serán en estos puntos como ya hemos comentado en anteriores capítulos, donde podremos esperar las formación de pautas terminales.

2.- El indicador VIX. Este indicador nos mide la volatilidad de los mercados, también conocido como “indice del miedo”, nos mide la velocidad con la que se desplaza el precio de un determinado activo. Es una magnífica medida del miedo o de la confianza de la masa. Aumentos de volatilidad se asocian con procesos de bajada de precios, descenso de volatilidad se asocian con procesos de subida de precios.

La volatilidad histórica recogerá la variabilidad que ha tenido un determinado activo en el pasado.

El VIX, se construye con los precios de oferta y demanda de opciones call y put sobre el SP 500 con un vencimiento medio de 30 días. Si alguien está interesado en la obtención de sus datos históricos lo puede hacer en el siguiente enlace; http://www.cboe.com/micro/vix/historical.aspx.

Al igual que el ratio put/call es un indicar contrario que busca identificar el sentimiento del mercado. La interpretación del VIX es que cuando la volatilidad empieza a repuntar ( aumenta el miedo) los precios de la opciones se incrementan, aumentando la volatilidad y el índice  alcanza niveles elevados. De modo que, cuando los niveles del VIX son muy altos podemos encontrarnos en un extremo de sentimiento bajista ( en este caso estaríamos en un suelo del mercado), próximo a la capitulación. Para nuestra operativa igualmente trataríamos de ver si se pudiesen estar formando pautas terminales en esas situaciones de pánico. Lo mismo podemos decir pero al contrario para situaciones de euforia y posible formación de techos de mercado.

Otra aplicación de este índice es para otorgar fiabilidad a la tendencia que presenten los mercados. En ocasiones se puede observar como los mercados suben o bajan sin que el índice VIX acompase a dichos movimiento, restando de este modo credibilidad a los movimientos de los mercados.

Aunque no es  nuestra manera de operar, os comentamos que, una forma muy sencilla de especular con el VIX, es  observar cuando despliegue un tramo al alza y  posteriormente se gire  bruscamente a la baja, al menos 3 puntos, esta sería una señal muy fiable para ponerse largo.

Existen mas indicadores de sentimiento, pero creemos que los que mejores señales aportan a nuestra operativa son estos que hemos comentado. De todos modos y si alguno tiene interés en éstos que, nos deje en la web un correo de contacto y le haremos llegar una relación de los 10 indicadores mas utilizados que muestran el sentimiento de los mercados.

Del mismo modo  os comentamos, aunque suponemos que ya lo habréis visto, que está implementada en la web una pestaña para poder acceder directamente a los datos del ratio PUT/CALL y VIX.

 

Capítulo #05 Jugando con las divergencias y el tiburón

Ya hemos hablado de las divergencias,  concretamente para el caso del MACD, y de que éstas pueden convertirse en la prueba del 9 para la confirmación de las pautas terminales. La divergencia  puede ser alcista o bajista, y su interpretación supone una debilidad en la tendencia actual del precio y la posibilidad de giro próximo.

Antes de continuar tenemos que hacer constar que, la divergencia  nos avisa de posible giro o cuando menos de debilidad en la tendencia actual, pero no nos dice cuando se produce el giro.

A efectos de nuestra operativa, primero estaremos tras la pista de la pauta terminal, una vez confirmada ésta  observaremos si existen divergencias entre el precio y el indicador u oscilador.

Un caso muy particular es la divergencia de  MACD con fallo, en el que la línea rápida del MACD  hace máximos o mínimos divergentes con el precio y además esos máximos o mínimos se producen sin que se llegue  a cortar la línea lenta del MACD. Es precisamente el no producirse el corte, lo que conocemos como fallo de MACD y que va a dar mayor seguridad a la divergencia.

Como decíamos en el capitulo IV, las divergencias, son una señal de pérdida de momento que, nos anticipa una parada en el precio en su recorrido (a la baja o al alza), no quiere decir que se vaya a producir un giro inmediato en el precio, pero debemos estar atentos porque en cualquier momento se puede producir el giro. Pero si a esto añadimos que, además de  la divergencia se ha producido un fallo de MACD, nos añade un plus de garantías en cuanto que debamos esperar el giro. Si a esto sumamos que nos encontramos con el agotamiento de una terminal, podemos poner el dedo en el disparador porque podríamos encontrarnos con una señal clara de entrada de confirmación de una terminal. Como siempre tendríamos que haber comprobado previamente todas las relaciones de Fibonacci entre sus ondas y como condición final  que, el corte de la línea 2-4, se produzca en menor tiempo que el empleado en la formación de la 5.

El RSI es otro indicador que debemos comprobar en las divergencias de MACD con fallo, pues si esta divergencia se ha producido después de que el RSI  haya entrado en zona de sobreventa, nos podría estar indicando  que se ha formado un suelo, o si entra en zona de sobrecompra, lo que indicaría es que se ha producido un techo, pero que en cualquiera de los casos lo importante es saber que, si se ha producido durante la formación de una terminal, nos podría estar confirmando esa terminal que teníamos en el radar.

 EL TIBURÓN

Para los que no conozcan en profundidad el  ADX, podemos decir que éste es un indicador técnico que, a modo de brújula  del precio, nos indica cuando la dirección del movimiento tiende a ser constante. No diferencia entre subidas y bajadas y cuanto más recorrido haga el precio en una misma dirección, más alto será el valor del ADX. Acompañan al ADX; otros  dos indicadores direccionales, el + DI (movimiento direccional positivo) y – DI (movimiento direccional negativo), ambos miden la intensidad del movimiento alcista o bajista respectivamente.

Suele ocurrir en las terminales que si la falta de tendencia se hace muy prolongada en el tiempo, nuestro ADX vaya tomando cada vez valores menores hasta situarse por debajo de los DI, tanto del positivo como del negativo, permaneciendo en esta situación  durante bastante tiempo. Esta es una indicación de que no hay fuerza. Esa falta de tendencia, hace que el ADX permanezca en valores mínimos durante largos período de tiempo, pareciendo que se arrastre por la zona de mínimos. Cuanto más tiempo permanezca el tiburón en las “profundidades abisales”, mayores probabilidades hay de que el corte al alza con su + DI o su – DI, desencadene un fuerte movimiento en contra de la tendencia previa. Cuando la tendencia vuelve porque la pauta se ha agotado, se produce el movimiento del ADX, en el que parece emerger de forma violenta, este será el momento de buscar el corte de la línea 2-4 de nuestra terminal. Normalmente si la terminal es alcista, el ADX en el inicio de la pauta cortará al – DI y con la rotura de la línea 2-4 cortará al + DI.

No lo hemos dicho, pero se suele observar como el ADX  alcanza los valores más altos al inicio y al final de la terminal.

Lo demás es ya sabido, una vez que se ha confirmado la pauta terminal, queda marcarnos los objetivos de retroceso para el precio, colocar nuestros stops y esperar a hacer caja…

Capítulo #04: Objetivos para el precio

Supongamos que tenemos identificada una terminal  con sus cinco ondas (1,2,3,4 y 5) y que se ha producido el corte de la línea 2-4 dentro del plazo prevenido, teóricamente se deberá corregir el precio total de toda la pauta de forma muy rápida, y siempre en menos tiempo del que tardó toda la pauta en formase, pudiéndose distinguir los siguientes objetivos para el precio:

  • Final de la onda 4.
  • 50 % de la pauta.
  • 61,8% de la pauta.

Estos 3 objetivos son los mismos que si se tratara de una onda de impulso (recordamos que las terminales lo son). Leer más

Capítulo #03: Señales de agotamiento

Antes de continuar con el estudio teórico de las terminales, queremos hacer unas pequeñas puntualizaciones que pueden valer no sólo para el seguimiento de las terminales, sino igualmente para cualquier otro tipo de pauta,  y que son las siguientes:

– Es muy importante a la hora de elegir el activo en el que vamos a operar, que éste sea muy líquido, que se negocien muchos contratos, que no se pueda manipular el precio con muy pocos contratos y que se pueda vender y comprar de forma automática. Por lo general los activos en los que vamos a fijar nuestra atención y como ya hemos comentado anteriores capítulos serán  los futuros del Dax, Eurostoxx, SP y en alguna ocasión el futuro del petróleo y algunos metales preciosos. Creemos que  éstos son más que suficientes para operar con garantía, si bien si alguno de vosotros observase una terminal en cualquier otro activo, estamos abiertos a comentar la gráfica que nos mandéis.

-Hasta  el momento no hemos hablado del espacio temporal (frame time) y lo hemos hecho de forma deliberada, porque las terminales las podemos encontrar en cualquier espacio temporal, nosotros generalmente emplearemos gráficos de 15, 5 y 1 minuto, pero cualquier otro espacio de tiempo sirve. Por experiencia creemos que los mejores espacio tiempo para observar terminales es el de 5 y 1 minuto. El motivo de ser preferidos éstos no es más que por estrategia operativa, espacios superiores a éstos implican que debamos dejar operativas abiertas varios días con el consiguiente peligro para nuestra cuenta. En 5 y 1 minutos normalmente la operativa se podrá cerrar en dos o tres días e incluso en un día, estando de esta forma el tiempo imprescindible en el mercado, minimizando los riesgos.  Llegados a este punto nos gusta poner como ejemplo que el mercado es como una gran autopista y que permanecer en el mercado es como estacionar un vehículo en el arcén, con el consiguiente peligro de ser arrollado por cualquier otro turismo o vehículo pesado, es decir que podemos ser arrollados por el mercado.

Después de este pequeño adelanto teórico  en el que hemos expuesto la estructura y relaciones de Fibonacci que deben cumplir las terminales, alguno se preguntará y con razón, cómo y cuándo se confirman las terminales, y eso es lo que pretendemos explicaros ahora. No  os  preocupéis, porque esto teóricamente es muy sencillo, otra canción será a la hora de tomar decisiones.

La manera para confirmar el agotamiento de las terminales, y al ser éstas pautas impulsivas, su confirmación será la misma que para aquéllas, es decir, la confirmación del agotamiento de una terminal, la tendremos cuando la línea 2-4 sea perforada por el precio una vez que hayamos visto que se ha formado la 5 onda, Este corte deberá ser brusco  (eso es lo ideal, no siempre será así, habrá ocasiones en las que el mercado nos pondrá a prueba e intentará engañarnos) y aquí viene la condición imprescindible, y es que dicho corte de la línea  2-4 se produzca en menos tiempo que el empleado por la 5 onda en su formación (esta condición es la misma que para las ondas impulsivas). En este punto conviene recordar, lo que ya hemos contado en anteriores ocasiones y es que esto no es una ciencia (aunque a veces lo parezca por su precisión), de este modo una vez calculada la hora exacta para la rotura, debemos dar un pequeño margen para su confirmación.

A modo de anécdota me gusta comentar lo que en una mañana de no hace mucho tiempo me ocurrió. Estaba detrás de lo que tenía pinta de ser una pauta terminal, suponía que se había hecho su quinta onda y únicamente me quedaba la confirmación con la rotura de la línea 2-4. Según mis cálculos (que son muy sencillos) la terminal tenía como hora limite para el corte a las 9:30 horas. Esa mañana como otros días, un amigo me vino a ver al despacho para tomar un café sobre las 9:10 horas, comentándole que debía esperar hasta las  9:30 horas a ver si cortaba el precio la 2-4. Mi amigo no conocedor de la teoría de Ellott creía que le estaba vacilando, estuvimos  observando la gráfica, y la cara que se le quedó cuando pasado un minuto de las 9:30 h, el precio acudió a su cita y cortó con fuerza la línea 2-4 todavía no se me ha olvidado. Desde entonces siempre que me viene  a ver me pregunta si tengo alguna onda como la de aquel día.

No hemos comentado lo que es la línea 2-4, dando por supuesto de que todo el mundo lo sabe, pero si alguno todavía no está muy puesto con Elliott, decir únicamente (y que se ponga al día con la teoría lo más rápido posible), que la línea 2-4, es la formada por las ondas 2 y 4 de la pauta, tanto para las terminales como para las impulsivas. De todos modos y para no hacer demasiado extenso el presente capítulo, la forma para trazar la línea 2-4 y el cálculo de tiempo lo veremos en los vídeos (es muy sencillo el trazado de la línea 2-4 y el cálculo del tiempo, otra cosa es saber si realmente se ha formado la 4 onda, ésta en el análisis de Elliott es la que nos dará siempre más quebraderos de cabeza y que dedicaremos a ello  un capítulo ).

Capítulo #02: Las relaciones de Fibonacci

Antes de comenzar recordad, como ya hemos comentado en anteriores capítulos que,  esto no va de ciencia, aunque se emplee el mismo método de ensayo-error. Elliott además de lo que vimos en al capítulo anterior,  nos da muchas más pistas para saber si se esta formando o no una terminal,  y apoyándose en las relaciones de Fibonacci nos enumera las siguientes:

  • El retroceso de la onda 2 sobre las 1 no deberá ser superior al 61,8% Existe una regla de oro que nos dice que si un retroceso supera el 61,8 % del segmento anterior, existen muchas posibilidades de que el retroceso sea del 100%, de ahí esa limitación en el 61,8 %.

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Capítulo #01: Un poco de teoría

Como ya hemos comentado en la introducción de las pautas terminales, la teoría divide a las pautas en dos grupos; pautas de impulso y pautas correctivas. Así dentro de las de impulso encontramos dos  tipos: pautas de impulso tendencial y pautas de impulso terminales.

Las pautas terminales (en los sucesivo terminales) son pautas de impulso y por tanto deberán cumplir con el conjunto de reglas esenciales que Elliott establece para éstas (si alguien no sabe o no recuerda las siete reglas esenciales debería leer cualquiera de los libros publicados sobre la teoría de Elliot, como por ejemplo las monografías de Enrique Santos). Sin embargo  en cuanto al segundo grupo de reglas: alternancia, extensión, solape e igualdad es donde se encuentra la gran diferencia con las ondas de impulso,  en las terminales no se cumple la regla del solape entre las onda dos y cuatro. Otra diferencia con las pautas de impulso tendenciales es que en las terminales todas las ondas son correctivas. Por teoría sabemos que una onda de impulso tendencial consta de 5 ondas, de las cuales las ondas impares (1,3 y 5) son impulsivas y las pares (2 y 4) son correctivas. En las terminales las cinco ondas son pautas correctivas.

Para resumir y que nos sirva de recordatorio, diremos que una pauta terminal es una pauta de impulso en la que las ondas 2 y 4  se solapan y que sus cinco ondas son pautas correctivas.

Esta sería una primera aproximación teórica a la estructura de las terminales, pero en realidad, ¿cuál es el significado real de estas pautas,  ¿por qué se producen? Para entender su significado nos debemos aproximar al mercado, ahora es cuando el analista técnico deja paso al especulador. La estructura que vamos a buscar siempre es la siguiente; cinco ondas correctivas, siendo la primera de éstas la extendida. Para los que estamos familiarizados con el conteo de ondas, sería lo siguiente: X1, 2, 3, 4 y 5 y que además se produzca el solape entre las 2 y 4, es decir que la onda 4 va a entrar dentro de la franja de precio de la 2, este solape de 4 sobre las 2 nos está indicando el agotamiento que se está produciendo y que la tendencia que ha estado dominando empieza a ser vulnerable.

 Pero ¿cuál es la situación del mercado que nos puede originar  terminales? El que sea la onda 1 la extendida (recordar regla de la extensión), nos está indicando que el precio del activo que estemos siguiendo, está subiendo o bajando de forma forzada que, posteriormente la onda 4 solape a la 2, nos indica que la onda se está quedando sin fuerza y que tras la finalización de la 5 onda se puede originar una corrección en sentido contrario al de la onda  muy brusco. Normalmente estas situaciones las podremos encontrar en la 5 de una 5, o en la 5 de una C de una plana o en los zigzag. O dicho de otro modo, si es la 5 de 5, puede que nos encontremos en un suelo o techo de mercado que se haya terminado la onda y que después de la onda de impulso viene su corrección,  o en el caso de la 5 de una c, nos está indicando que la corrección se ha terminado y que el precio quiere volver a su tendencia previa.

Estas dos situaciones son las más normales en las que se pueden presentar las terminales.  A modo gráfico a los seguidores de la teoría de Elliott, nos gusta hablar de que la gráfica del precio se acuña, que hay acuñamiento,  si unido a ese acuñamiento, nos encontramos en las situaciones anteriores, 5 de una 5 o 5 de una c, habrá que poner en el radar el precio por si pudiera darse una terminal. Llegado este momento emplearemos no únicamente la pauta, sino también indicadores técnicos que nos corroboren el parón que estamos observando en la gráfica (en posteriores capítulos incidiremos en éstos).